Buenas y frescas tardes, queridos amigos.
Nuevamente nos visita nuestra amiga y colaboradora Mali, con un relato que a mi me ha encantado.
La verdad creo que el título le hace justicia, ya que lo considero un relato "De miedo", así que no me extiendo más y os dejo con él.
¡Hala!... a disfrutar.
Manolo.
El miedo
Los seres humanos no estamos preparados para afrontar el miedo, no sabemos guardar la compostura ante situaciones de miedo.
La cantidad de bobadas que hacemos cuando tenemos miedo...
Si nos encontramos por la noche en la cama y oímos un ruido extraño ¿qué hacemos? -Seguro, seguro-, que nos tapamos con la manta, que bobada ¿acaso la manta es antibalas?
¿Y cuándo nos da por mirar debajo de la cama?, suponiendo que haya un asesino debajo de la cama ¿qué ganamos mirando?, ¿Qué nos mate antes?.
Genial... ¿Os imagináis que un buen día nos encontramos a alguien debajo de la cama?
Le diríamos, - Hola ¿qué tal?... ¿Me quieres asustar?-
- Cucu, no, no, solo me estaba escondiendo-...
- ¡Por favor! Salga inmediatamente y mejor escóndase en el armario-, (el que hemos comparado en Ikea) jajajá...
Por cierto, hablando de armarios, otra reacción estúpida ante el miedo es mirar dentro del armario, y sobre todo si lo hace el marido, y encima pregunta...
-Oiaaaa...oiaaaa...¿qué hace dentro del armario?.
- No...no... Yo no he venido a estar con su mujer, simplemente estoy esperando a que pase el tren, (Y ya, el colmo, seria que por el barrio no pasara ningún tren)
Otra situación frecuente: Oyes un ruido raro en casa a la cuatro de la madrugada, te levantas temblando, en pijama, y preguntas:
- ¿Quién anda por ahí?-
¿Tu crees que si ha entrado un ladrón en la casa te va a contestar?...mejor para ti que no lo haga, porque si lo hace...te vas de "varetas".
Pero la situación más tonta es, cuando crees que, si hay alguien, sólo puede estar detrás de la puerta del cuarto de baño, porque todo lo demás ya lo has mirado y en ese momento ¿qué haces? Asomas la cabeza poco a poco. ¿Para qué? ¿para que, si hay alguien, te dé a gusto?... ¡Ay! Que dolor.
Otra situación ridícula, es como reaccionamos en ciertas ocasiones, por ejemplo:-Vas en bicicleta bajando por una cuesta y la bicicleta empieza a embalarse, ¿Qué es lo que hacemos?.
Quitamos los pies de los pedales. ¡Muy bien, muy inteligentes! El golpe que nos damos es impresionante.
Pero que pensábamos, ¿qué ibamos a salir volando como Harry Potter.?
Una de las situaciones más cómicas, es aquella en la que pasas de noche por un sitio con poca luz y apenas transitado, entonces empiezas a pensar en fantasmas, en vampiros y seres extraños, o si habrá alguien escondido y te va a atracar, ¿qué haces?, pues no se te ocurre otra cosa que cantar. Eso es, de esa forma pasarás desapercibido. ¿Porqué no lanzas una bengala?.
Seguro que si es un atracador, pensará:
-¡Qué nochecita llevo, otro que canta!, mañana seguro que llueve... -Al que pase cantando bien, no le atracaré.
Bueno, todo esto, me recuerda un suceso que ocurrió un peculiar día de verano.
Era una noche calurosa, una familia se encontraba tranquilamente viendo una película de terror, (la madre extremadamente miedosa y fácilmente impresionable) el ambiente cada vez era más tenso por el pavor que estaban sintiendo, viendo los zombis y los fantasmas. (auténtico terror).
Como era ya demasiado tarde y al día siguiente había que madrugar, los hijos y el marido decidieron irse a dormir, la madre, se quedó sola viendo la película.
Sin darse cuenta se quedó dormida en el sofá (con la tele puesta y las luces apagadas).
Cuándo se despertó y vio que estaba sola en el salón, se le pusieron los pelos de punta, y justo en ese momento en el televisor, se veían unas imágenes terroríficas, se levanto como un resorte y a toda prisa salió del salón para irse a la cama (ella no se quedaba allí, ni un minuto más) ¡Qué terror!
Sale del salón y cierra la puerta, (pero por supuesto no encendió ninguna luz de la casa), para no despertar a nadie iba a oscuras caminando por el pasillo, cuando se encontraba a medio pasillo... ¡La puerta del salón se abre sola! ¡Hay Dios!, piensa que los zombis y los espíritus van a por ella...
Se mete rápidamente en la cama, y lógicamente lo primero que hace es taparse entera con la manta (seguro que así no la encuentran), pero le da la sensación de que está temblando, o que la cama se mueve.
¿Estarán debajo de la cama?, Madre mía esto es imposible.
-Pero no, -Ella no va a mirar ¡Qué miedo! ¿Qué hace? ¿Despierta a su marido y le dice que se abrió la puerta sola?
-No, no, porque pensará que ya está con sus manías del miedo, y que además es tonta, porque sabiendo que tiene miedo, ¿para qué ve esas películas?.
El corazón se le sale, oye que las persianas se mueven y también retumban los cristales.
-Bueno, ¿pero seré boba?, -Aquí no está pasando nada. -Son imaginaciones mías, -Esto me pasa por ver películas de miedo, –Tengo que tranquilizarme.
De repente escucha como se abre la puerta de la habitación, agudiza más el oído, pero no se atreve a sacar la cabeza de debajo de la manta y con un susto de muerte oye una voz que dice...
- Mamá (a ella le parece una voz de ultratumba)
-Mamá, mamá,
Asoma la cabeza haciendo un alarde de valentía y ve en el umbral de la puerta una sombra alargada, -¡Ya están aquí!, ¡Me han encontrado!.
-Mamá, no te das cuenta que hay un terremoto, -Dice su hijo, cuando ve que está despierta.
¿No has notado como ha temblado todo?, toda la gente está en la calle.
Debido el pánico que tenía, ni se le había ocurrido pensar que fuera un terremoto.
Una vez analizada la situación y consciente de la realidad, les contó la mala pasada que le había jugado el miedo.
Sobra decir, el rato divertido que pasó su familia, escuchando lo sucedido y las bromas que le han gastado desde ese día.
Mali.
Nuevamente nos visita nuestra amiga y colaboradora Mali, con un relato que a mi me ha encantado.
La verdad creo que el título le hace justicia, ya que lo considero un relato "De miedo", así que no me extiendo más y os dejo con él.
¡Hala!... a disfrutar.
Manolo.
El miedo
Los seres humanos no estamos preparados para afrontar el miedo, no sabemos guardar la compostura ante situaciones de miedo.
La cantidad de bobadas que hacemos cuando tenemos miedo...
Si nos encontramos por la noche en la cama y oímos un ruido extraño ¿qué hacemos? -Seguro, seguro-, que nos tapamos con la manta, que bobada ¿acaso la manta es antibalas?
¿Y cuándo nos da por mirar debajo de la cama?, suponiendo que haya un asesino debajo de la cama ¿qué ganamos mirando?, ¿Qué nos mate antes?.
Genial... ¿Os imagináis que un buen día nos encontramos a alguien debajo de la cama?
Le diríamos, - Hola ¿qué tal?... ¿Me quieres asustar?-
- Cucu, no, no, solo me estaba escondiendo-...
- ¡Por favor! Salga inmediatamente y mejor escóndase en el armario-, (el que hemos comparado en Ikea) jajajá...
Por cierto, hablando de armarios, otra reacción estúpida ante el miedo es mirar dentro del armario, y sobre todo si lo hace el marido, y encima pregunta...
-Oiaaaa...oiaaaa...¿qué hace dentro del armario?.
- No...no... Yo no he venido a estar con su mujer, simplemente estoy esperando a que pase el tren, (Y ya, el colmo, seria que por el barrio no pasara ningún tren)
Otra situación frecuente: Oyes un ruido raro en casa a la cuatro de la madrugada, te levantas temblando, en pijama, y preguntas:
- ¿Quién anda por ahí?-
¿Tu crees que si ha entrado un ladrón en la casa te va a contestar?...mejor para ti que no lo haga, porque si lo hace...te vas de "varetas".
Pero la situación más tonta es, cuando crees que, si hay alguien, sólo puede estar detrás de la puerta del cuarto de baño, porque todo lo demás ya lo has mirado y en ese momento ¿qué haces? Asomas la cabeza poco a poco. ¿Para qué? ¿para que, si hay alguien, te dé a gusto?... ¡Ay! Que dolor.
Otra situación ridícula, es como reaccionamos en ciertas ocasiones, por ejemplo:-Vas en bicicleta bajando por una cuesta y la bicicleta empieza a embalarse, ¿Qué es lo que hacemos?.
Quitamos los pies de los pedales. ¡Muy bien, muy inteligentes! El golpe que nos damos es impresionante.
Pero que pensábamos, ¿qué ibamos a salir volando como Harry Potter.?
Una de las situaciones más cómicas, es aquella en la que pasas de noche por un sitio con poca luz y apenas transitado, entonces empiezas a pensar en fantasmas, en vampiros y seres extraños, o si habrá alguien escondido y te va a atracar, ¿qué haces?, pues no se te ocurre otra cosa que cantar. Eso es, de esa forma pasarás desapercibido. ¿Porqué no lanzas una bengala?.
Seguro que si es un atracador, pensará:
-¡Qué nochecita llevo, otro que canta!, mañana seguro que llueve... -Al que pase cantando bien, no le atracaré.
Bueno, todo esto, me recuerda un suceso que ocurrió un peculiar día de verano.
Era una noche calurosa, una familia se encontraba tranquilamente viendo una película de terror, (la madre extremadamente miedosa y fácilmente impresionable) el ambiente cada vez era más tenso por el pavor que estaban sintiendo, viendo los zombis y los fantasmas. (auténtico terror).
Como era ya demasiado tarde y al día siguiente había que madrugar, los hijos y el marido decidieron irse a dormir, la madre, se quedó sola viendo la película.
Sin darse cuenta se quedó dormida en el sofá (con la tele puesta y las luces apagadas).
Cuándo se despertó y vio que estaba sola en el salón, se le pusieron los pelos de punta, y justo en ese momento en el televisor, se veían unas imágenes terroríficas, se levanto como un resorte y a toda prisa salió del salón para irse a la cama (ella no se quedaba allí, ni un minuto más) ¡Qué terror!
Sale del salón y cierra la puerta, (pero por supuesto no encendió ninguna luz de la casa), para no despertar a nadie iba a oscuras caminando por el pasillo, cuando se encontraba a medio pasillo... ¡La puerta del salón se abre sola! ¡Hay Dios!, piensa que los zombis y los espíritus van a por ella...
Se mete rápidamente en la cama, y lógicamente lo primero que hace es taparse entera con la manta (seguro que así no la encuentran), pero le da la sensación de que está temblando, o que la cama se mueve.
¿Estarán debajo de la cama?, Madre mía esto es imposible.
-Pero no, -Ella no va a mirar ¡Qué miedo! ¿Qué hace? ¿Despierta a su marido y le dice que se abrió la puerta sola?
-No, no, porque pensará que ya está con sus manías del miedo, y que además es tonta, porque sabiendo que tiene miedo, ¿para qué ve esas películas?.
El corazón se le sale, oye que las persianas se mueven y también retumban los cristales.
-Bueno, ¿pero seré boba?, -Aquí no está pasando nada. -Son imaginaciones mías, -Esto me pasa por ver películas de miedo, –Tengo que tranquilizarme.
De repente escucha como se abre la puerta de la habitación, agudiza más el oído, pero no se atreve a sacar la cabeza de debajo de la manta y con un susto de muerte oye una voz que dice...
- Mamá (a ella le parece una voz de ultratumba)
-Mamá, mamá,
Asoma la cabeza haciendo un alarde de valentía y ve en el umbral de la puerta una sombra alargada, -¡Ya están aquí!, ¡Me han encontrado!.
-Mamá, no te das cuenta que hay un terremoto, -Dice su hijo, cuando ve que está despierta.
¿No has notado como ha temblado todo?, toda la gente está en la calle.
Debido el pánico que tenía, ni se le había ocurrido pensar que fuera un terremoto.
Una vez analizada la situación y consciente de la realidad, les contó la mala pasada que le había jugado el miedo.
Sobra decir, el rato divertido que pasó su familia, escuchando lo sucedido y las bromas que le han gastado desde ese día.
Mali.


