Queridos amigos "leones", porque...así se llaman a los devoradores de lectura ¿no?. ¡Ah!, que bendita costumbre.
Nuevamente estoy aquí para participaros una preciosa poesía de nuestra sin par Isuyina, a quienes ya habéis conocido a través de algunos escritos suyos.
De la poesía no comento nada, porque por mucho que diga, sé que me quedaría corto. Prefiero que seáis vosotros mismos quienes valoréis.
Así que yo no hago más el “bocazas” y sin más dilación hete ahí una preciosidad.
¡Hala!...a disfrutar. Ya me diréis.
Manolo.
LA DAMA DE CRISTAL
La dama de cristal.
Pasea erguida lentamente,
Por encima de las aguas.
Aguas colmadas de presentes.
Cuán bella luz.
Desprende su presencia.
A través de ella,
Se adivina su propia esencia.
Al caminar va alzando,
Una lluvia de gotitas.
Convirtiéndolas en rosas,
De terciopelo cristalitas.
Al seguir avanzando,
Un jardín de pasarela,
Va dejando con sus pies.
Que son como de seda.
La dama de cristal.
Pone todo su empeño.
Para no ser vista.
En silencio frunce su ceño.
Desea oír música.
Música sin notas.
Música sin instrumentos.
Sólo necesita oír música,
Que lleva grabada dentro.
Las sirenas al captarla.
Emergen cuidadosas.
Para ver tal prodigio,
Y recolectar las rosas.
Son de mil colores.
Se muestran amorosas.
Unas hacen ramos y coronas.
Otras joyas engarzadas,
Con destellos de emociones.
Para ponérselas a su dama.
Engalanándola sin proporciones.
La dama del agua.
Ya tiene nombre.
Nombre que ellas,
Muy sabias le ponen.
A la dama de cristal.
Ya la llaman, “CRISTALIRIS”.
Pero la dama ajena a ellas.
En su mundo sola vive.
Asustada detiene su camino.
Cuando a lo lejos ve venir,
A un caballero sin destino.
Subido en una gran caracola,
Cubierta de nácar marino.
Sabiendo que es muy frágil,
Tímida se siente y desaparece.
No es posible verla.
Quién pudiera conocerla......
Solo las sirenas,
Pueden acceder a ella.
La dama teme perder,
Su cristalidad etérea.
Se desvanecería, se extinguiría.
Más ella, ama la vida.
Su deseo es, ser trascendente.
Queriendo vivir aquí.
Aunque esté ausente.
ISUYINA.
mayo de 2007.
Nuevamente estoy aquí para participaros una preciosa poesía de nuestra sin par Isuyina, a quienes ya habéis conocido a través de algunos escritos suyos.
De la poesía no comento nada, porque por mucho que diga, sé que me quedaría corto. Prefiero que seáis vosotros mismos quienes valoréis.
Así que yo no hago más el “bocazas” y sin más dilación hete ahí una preciosidad.
¡Hala!...a disfrutar. Ya me diréis.
Manolo.
LA DAMA DE CRISTAL
La dama de cristal.
Pasea erguida lentamente,
Por encima de las aguas.
Aguas colmadas de presentes.
Cuán bella luz.
Desprende su presencia.
A través de ella,
Se adivina su propia esencia.
Al caminar va alzando,
Una lluvia de gotitas.
Convirtiéndolas en rosas,
De terciopelo cristalitas.
Al seguir avanzando,
Un jardín de pasarela,
Va dejando con sus pies.
Que son como de seda.
La dama de cristal.
Pone todo su empeño.
Para no ser vista.
En silencio frunce su ceño.
Desea oír música.
Música sin notas.
Música sin instrumentos.
Sólo necesita oír música,
Que lleva grabada dentro.
Las sirenas al captarla.
Emergen cuidadosas.
Para ver tal prodigio,
Y recolectar las rosas.
Son de mil colores.
Se muestran amorosas.
Unas hacen ramos y coronas.
Otras joyas engarzadas,
Con destellos de emociones.
Para ponérselas a su dama.
Engalanándola sin proporciones.
La dama del agua.
Ya tiene nombre.
Nombre que ellas,
Muy sabias le ponen.
A la dama de cristal.
Ya la llaman, “CRISTALIRIS”.
Pero la dama ajena a ellas.
En su mundo sola vive.
Asustada detiene su camino.
Cuando a lo lejos ve venir,
A un caballero sin destino.
Subido en una gran caracola,
Cubierta de nácar marino.
Sabiendo que es muy frágil,
Tímida se siente y desaparece.
No es posible verla.
Quién pudiera conocerla......
Solo las sirenas,
Pueden acceder a ella.
La dama teme perder,
Su cristalidad etérea.
Se desvanecería, se extinguiría.
Más ella, ama la vida.
Su deseo es, ser trascendente.
Queriendo vivir aquí.
Aunque esté ausente.
ISUYINA.
mayo de 2007.


UN BESO PRECIOSA.