Buenas noches amig@s.
Heme aquí con una gratísima nueva.
Mi amiga “ISUYINA” (ya habéis podido comprobar que escribe como los ángeles), me ha mandado una poesía titulada “Jesús y la muerte”.
A mi me ha gustado tanto que le he dicho que, no compartir esa “belleza” con los demás es un delito, jajajá, pero ella es tan humilde y modesta que me ha pedido que si la pongo en la página, al final la firme como hecha al “alimón” (ella y yo), así que así lo haré.
Ya sabéis esta poesía la hemos hecho Isuyina y yo ¿eh? (pssss…pssss…acerca el oidooo….mentira es de ella, jajajá, pero no me descubras ¿eh?, que si no, no va a mandarme más “cosas guapas”.
¡Hala!, a disfrutarla.
JESÚS Y LA MUERTE
Yo soy Jesús, el protector
Abrázame con tus besos.
Bésame con tus abrazos.
Fúndeme por un instante.
Envuélveme con tú deseo.
Soy Jesús, el salvador
Llévame al universo.
Allí moraré para el recuerdo.
Soy Jesús en mi dolor
Acércate despacito.
Sin prisa.
Respira cómodamente.
Hay oxigeno infinito.
Yo soy Jesús el salvador
Llévame al universo.
Allí moraré para el recuerdo.
Soy la muerte redentora
Te busco en Getsemaní
Jesús, yo vengo a por tí
No me mires así.
Debo llevarte.
Acurrúcate a mí.
Yo soy Jesús el salvador
Llévame al universo.
Allí moraré para el recuerdo
Vengo por tu cuerpo inerte
En mi condición de muerte
Aprovechemos el tiempo.
El no espera.
Deposita en mí tú vida.
No temas perderla.
Soy Jesús el salvador
Llévame al universo.
Allí moraré para el recuerdo
Yo soy la muerte implacable
Perdóname antes de partir
Dame tu último aliento.
Al sentirlo lo multiplicaré.
Creando una atmósfera de silencio.
Soy Jesús el salvador
Llévame al universo.
Allí moraré para el recuerdo......
ISUYINA...y MANOLO.
Jesús, en sus últimos instantes de vida, ve acercarse a la muerte.
La desea, pero a la vez la recibe sin prisas, sabiendo que
No puede escapar de ella, ni quiere.
Confundido y tembloroso decide hablar con ella.
Él se lo pone fácil, y la muerte apenada
Se siente ya su amiga condenada, por eso se muestra
Con él cariñosa y casi enmadrada.
Cuando llega el silencio, Jesús y la muerte, vuelan al universo.
Por eso repito tanto “Allí moraré para el recuerdo”
Realmente es así. Todos los años por estas fechas volvemos a recordarlo.
Muy lejos de pretender haber escrito poesía, reconozco que debo estudiar “RECURSOS LITERARIOS”, pero, me salió así. Espero que me disculpéis los más entendidos.
Lo que simplemente he querido expresar, es lo siguiente: Jesús murió para salvarnos, nos perdonó, y al final murió feliz, porque sabía que no moriría.
ISUYINA Y MANOLO.
Dedicado A:
Mali, con un beso y una @-}-}---(flor)
Nanukines, con ¿besos?, ¿abrazos? (táchese lo que no proceda).
M.O. con un fuerte abrazo.
Heme aquí con una gratísima nueva.
Mi amiga “ISUYINA” (ya habéis podido comprobar que escribe como los ángeles), me ha mandado una poesía titulada “Jesús y la muerte”.
A mi me ha gustado tanto que le he dicho que, no compartir esa “belleza” con los demás es un delito, jajajá, pero ella es tan humilde y modesta que me ha pedido que si la pongo en la página, al final la firme como hecha al “alimón” (ella y yo), así que así lo haré.
Ya sabéis esta poesía la hemos hecho Isuyina y yo ¿eh? (pssss…pssss…acerca el oidooo….mentira es de ella, jajajá, pero no me descubras ¿eh?, que si no, no va a mandarme más “cosas guapas”.
¡Hala!, a disfrutarla.
JESÚS Y LA MUERTE
Yo soy Jesús, el protector
Abrázame con tus besos.
Bésame con tus abrazos.
Fúndeme por un instante.
Envuélveme con tú deseo.
Soy Jesús, el salvador
Llévame al universo.
Allí moraré para el recuerdo.
Soy Jesús en mi dolor
Acércate despacito.
Sin prisa.
Respira cómodamente.
Hay oxigeno infinito.
Yo soy Jesús el salvador
Llévame al universo.
Allí moraré para el recuerdo.
Soy la muerte redentora
Te busco en Getsemaní
Jesús, yo vengo a por tí
No me mires así.
Debo llevarte.
Acurrúcate a mí.
Yo soy Jesús el salvador
Llévame al universo.
Allí moraré para el recuerdo
Vengo por tu cuerpo inerte
En mi condición de muerte
Aprovechemos el tiempo.
El no espera.
Deposita en mí tú vida.
No temas perderla.
Soy Jesús el salvador
Llévame al universo.
Allí moraré para el recuerdo
Yo soy la muerte implacable
Perdóname antes de partir
Dame tu último aliento.
Al sentirlo lo multiplicaré.
Creando una atmósfera de silencio.
Soy Jesús el salvador
Llévame al universo.
Allí moraré para el recuerdo......
ISUYINA...y MANOLO.
BREVE EXPLICACIÓN
Jesús, en sus últimos instantes de vida, ve acercarse a la muerte.
La desea, pero a la vez la recibe sin prisas, sabiendo que
No puede escapar de ella, ni quiere.
Confundido y tembloroso decide hablar con ella.
Él se lo pone fácil, y la muerte apenada
Se siente ya su amiga condenada, por eso se muestra
Con él cariñosa y casi enmadrada.
Cuando llega el silencio, Jesús y la muerte, vuelan al universo.
Por eso repito tanto “Allí moraré para el recuerdo”
Realmente es así. Todos los años por estas fechas volvemos a recordarlo.
Muy lejos de pretender haber escrito poesía, reconozco que debo estudiar “RECURSOS LITERARIOS”, pero, me salió así. Espero que me disculpéis los más entendidos.
Lo que simplemente he querido expresar, es lo siguiente: Jesús murió para salvarnos, nos perdonó, y al final murió feliz, porque sabía que no moriría.
ISUYINA Y MANOLO.
Dedicado A:
Mali, con un beso y una @-}-}---(flor)
Nanukines, con ¿besos?, ¿abrazos? (táchese lo que no proceda).
M.O. con un fuerte abrazo.




